A diferencia de Morir en el golfo, donde Héctor Aguilar Camín amarra muy bien la historia sentimental como acicate para la cuestión de fondo que nos quiere contar, en La Guerra del Galio, la estrategia que resulta parecida, no funciona con el mismo acierto y los asuntos amorosos del protagonista Carlos García Vigil, variados y confusos, con distintas amantes, quedan siempre en un tercer plano, sin encender la mecha de la intriga en el lector relativa a esa historia. Sus relaciones amorosas con Mercedes Biedma, Oralia Ventura, Romelia y otras compañías de ocasión, pasan como simple anecdotario. Sin embargo, no por eso la novela deja de interesar. Se adentra de lleno en la materia que, al parecer, nos quiere informar el autor: la importancia de la Prensa para la Libertad. Obsesionado con este tema como cuestión de fondo, me atrevería a señalar que la tesis de esta novela, al igual que la en otra mencionada, ambas obras del mismo autor, Aguilar Camín expone, mediante la alegoría literaria...