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El sueño del celta, Mario Vargas Llosa



Mario Vargas Llosa recrea en El sueño del Celta la vida del joven idealista Roger Casement, quien influido por sus lecturas y fantasías, parte muy tempranamente a trabajar al Africa, convencido de contribuir en su civilización. 
Sin embargo, una vez establecido allá muy pronto se dará cuenta que lejos de civilizar aquel misterioso continente, lo que está haciendo Occidente es saquear sus riquezas, imponiendo una barbarie todavía más cruda y violenta que aquella que los europeos, paradojalmente, pretenden terminar.

El joven Casement descubre así, en su larga estadía en  África, el doble discurso manejado por el capitalismo a fin de expandir su riqueza y poder. Por un lado se habla de llevar la civilización a un mundo incivilizado, y por otro, una vez allí, se extrae de él sus riquezas utilizando para tal efecto los medios propios de la barbarie. Peor aún, de una barbarie vertebrada racionalmente para dominar a pueblos indefensos. Casement, horrorizado ante tales hechos, y decepcionado de la civilización, buscara el modo de denunciar tales injusticias, y lo hará haciéndose cónsul de Inglaterra en esos dominios, y entregando el informe más acabado sobre la realidad existente en el llamado Congo Belga, tierra que ha venido a conformar el dominio Belga en África.

Desde luego, la novela viene a recrear una situación vivida a mediados del siglo XIX, cuando Europa sale a conquistar nuevos territorios movilizada por el capitalismo. Casement será enviado al amazonas a investigar el trato que reciben los aborígenes por parte de una compañía inglesa que comercializa el caucho extraído por los aborígenes.

La verdad, la novela maneja más bien tintes históricos que novelescos, toda vez que busca denunciar las injusticias cometidas por quienes tienen intereses comerciales en aquellos mundos, y permiten al lector adentrarse en una realidad distante y ajena, siguiendo acaso el camino de Conrad en su obra monumental: El corazón de las tinieblas. Hay sin duda vasos comunicantes.

Miguel de Loyola – Santiago de Chile - 2005

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