El escritor chileno, autor de cinco novelas y siete libros de cuentos, presenta con Letrame Grupo Editorial una trama policial que recorre los contrastes de la capital y culmina con un sorprendente final metaliterario
Miguel de
Loyola, narrador nacido en San Javier de Loncomilla y residente en Santiago de
Chile, suma un nuevo título a su sólida trayectoria con “La guarida del
sicario”. La novela gira en torno a un microempresario gastronómico que
contrata a un sicario para acabar con la vida de su socio, y convierte ese
punto de partida en una exploración de la identidad, la soledad y los límites
entre la ficción y la realidad.
Una idea que empezó a
tomar forma en 2005
El origen de la obra se remonta a 2005,
cuando el autor se sintió atraído por la doble personalidad como fuente de
conflictos. A partir de esa idea construyó una historia en la que lo que
muestran sus personajes y lo que esconden se entrelaza hasta volverse
inseparable, y en la que cada decisión arrastra consecuencias que escapan a su
control.
Para De Loyola, publicar es también una
forma de cerrar un ciclo: “Cuando se escribe no queda más que publicar la obra
para desprenderse de ella. De lo contrario, sigue dando vueltas en tu cabeza”,
explica.
Santiago, un escenario
de contrastes
La acción transcurre en Santiago de
Chile, una ciudad que la novela retrata a través del contraste entre los
barrios venidos a menos y los sectores acomodados. El lector recorre espacios
emblemáticos de la capital, como la Vega Central, el centro, el metro o las
zonas comerciales, que dejan de ser simples decorados para convertirse en parte
esencial de la atmósfera de la historia.
Un empresario, un
sicario y un socio
La trama se articula en torno a tres
figuras: el empresario Gerardo Peralta, su socio y el sicario apodado El
Sastre, contratado para poner fin a la vida de este último. Entre todos ellos
destaca el sicario, el personaje que los primeros lectores han señalado como el
más poderoso de la novela.
A través de ellos, “La guarida del
sicario” aborda temas de gran calado, como la crisis de identidad, la soledad,
el amor, el sentido de la existencia y la muerte, sin perder nunca el pulso
narrativo propio del género.
Novela negra con una
vuelta metaliteraria
La obra se inscribe en el género negro
por la trama policial que impulsa la historia, pero su autor la define como una
“novela de corte policial con final metaliterario”,
un desenlace que invita al lector a
replantearse lo leído. Su estructura policial, una prosa clara y directa, la
construcción de sus personajes y el juego entre ficción y realidad son, según
De Loyola, las claves que pueden atrapar a quien se acerque a sus páginas.
Aunque el libro se enmarca en el género
negro, su autor está convencido de que puede disfrutarlo cualquier lector de
ficción, sea cual sea su género preferido. Quienes ya lo han leído coinciden en
que se trata de una lectura muy entretenida.
Una vida dedicada a la
escritura
Miguel de Loyola escribe desde los
quince años y cuenta con cinco novelas y siete libros de cuentos publicados.
“Nunca he podido dejar de escribir. Es una manía o maldición”, confiesa. Con
“La guarida del sicario” espera abrir la puerta a la publicación de otras
novelas que ya tiene escritas, una muestra de una carrera literaria que sigue
en plena actividad.

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