La inquietante novela de Kazuo Ishiguro, Nunca me abandones , plantea asuntos que se vienen por delante en la historia de la humanidad: la gestación de seres clonados con el fin de utilizar sus órganos para prolongar la vida de un segmento de seres humanos privilegiados.
El Dieciocho es por sobre todo una fiesta familiar. Un momento de encuentro, de reunión entre padres, hijos, sobrinos, tíos, abuelos, amigos, vecinos...
A principios del mes de septiembre, comenzaba la euforia por quien instalaba primero la bandera en el frontis de su casa, señalando así su patriotismo, ese viejo amor patrio, fomentado por profesores en las escuelas a sus alumnos.