Ir al contenido principal

Diálogo de lectura

 


—Hay historias que convencen, otras no

—Eso depende del lector

—Depende de ambos, diría yo

—Depende del escritor, es lo que piensa un crítico

—Depende del lector, también lo piensa el crítico

—El escritor trata de convencer, de seducir…

—El lector se deja de convencer

—No hay consenso en esto

—No puede haberlo, el arte no es una ciencia

—Pero despliega verdades

—Verdades relativas

—Verdades estéticas

—Eso no se entiende, no lo entiende el lector común

—Se requiere lo que se llama competencia literaria para comprenderlo

—Eso ya es tecnicismo puro

—No, la competencia literaria dice relación con la cantidad de páginas leídas que cada persona lleva en el cuerpo.

—Algunos han leído mucho pero no recuerdan ni reflexionan nada

—Es cierto, pero siempre algo queda, al menos una idea general respecto a lo leído, al menos la experiencia del silencio, de la reflexión…

—Quienes más leen a veces son quienes más dudan

—Ya lo dijo Sócrates, mientras más sé, mejor me entero de mi ignorancia.

—¿Entonces, para qué se lee?

—Para muchas cosas: nutrir el alma, despertar la imaginación; vivir otros mundos; recorrer ciudades y lugares desconocidos; conocer mejor al hombre; aprender a soñar, a dominar el miedo, a saborear  la alegría; para despertar el interés por algo, por alguien; para amar mejor, amar la vida, amar al otro; para perdonar, comprender, sentir, sensibilizar; para razonar mejor, discurrir con sabiduría, apreciar aquello que ignoramos…

—El peligro de leer demasiado es que uno empieza a pensar por sí mismo, dijo Voltaire


Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Dónde están esas voces de protesta?

“El apoyo estatal a la literatura es la forma estatalmente encubierta de la liquidación estatal de la literatura.” Estas palabras pronunciadas por el protagonista de la novela Liquidación , de Irme Kertész. a propósito de su situación particular como editor de una editorial estatal, parecen bastante desconcertantes. Cabe sentarse a reflexionar en torno a sus implicancias. Desde luego, acotan una realidad que hoy no está lejos de la nuestra.

Novela: Despedida de Soltero

"La Invitación, la víspera y la despedida son las tres partes de esta novela humana y despiadada que cautiva con la comedia y el horror cotidiano. Los demonios y obsesiones de Miguel de Loyola -el deterioro, lo grotesco, la angustia famélica, el tiempo- son los fantasmas de toda la humanidad. Tua res agitur. Esta novela trata de ti y de los que te rodean. ¿Prepárate!". Jaime Hagel Echeñique

Fragmento de novela inédita: Motivos Sentimentales

Capítulo 14 Esa noche Octavio encontró a su mujer durmiendo destapada sobre la cama. Tuvo entonces la intención de abrigarla. Pero no lo hizo por temor a despertarla. Diamela pasaba a veces por temporadas de sueño ligero y cualquier ruido extraño conseguía despertarla abruptamente, con el consiguiente mal humor que suele sobrevenir después, y en el caso concreto suyo podía alcanzar niveles patológicos. Prefería en esa ocasión verla durmiendo, aparentemente tranquila. Y acaso por primera vez durante su vida matrimonial, Octavio se encontró a sí mismo en medio del silencio y la soledad de la habitación, observándola dormir. Sólo entonces, como saliendo de un estado de aturdimiento general -en el cual hubiese estado sumido por largos años-, poco a poco comenzó a tomar cierto grado de conciencia de los estragos causados por los años en el cuerpo de Diamela, ayer maravilloso y angelical como nadie mejor que él lo podía recordar.