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Sillas vacías

 


¿Han visto muchas sillas vacías en las presentaciones de libros últimamente? Es algo que impresiona. Impresiona la falta de interés generalizado de quienes estando  al tanto de dicha presentación, no asisten, no acusan recibo, optan por hacer oídos sordos a la invitación, o bien dan las disculpas de siempre. Tal vez los refrena la idea preconcebida de que asistiendo, se verán obligados a comprar el libro en cuestión.

Hasta hace algunos años los lanzamientos de libros culminaban con un cóctel nutrido y bien regado que entusiasmada a la gente, inclusive había personas que no se perdían tales agasajos y merodeaban dichos eventos ansiosos de engullir algún bocado delicioso. Puede haber sido esa la razón por la cual se veía entonces mayor asistencia. Hoy, todo eso se acabó, a lo más se sirve una copa de vino, de un vino reguleque, además, y se acabó.

En conclusión, es conveniente asegurarse de ofrecer un buen cóctel a la hora de presentar un libro, de lo contrario habrá muchas sillas vacías.


Miguel de Loyola - Santiago de Chile - Año 2026

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