La última novela del Julian Barnes, Despedidas, discurre sobre temas capitales: la memoria, el amor, la muerte. Nadie podría poner en duda la importancia de estos asuntos en la vida de una persona. Barnes, con esa maestría exploratoria que caracteriza su obra, despliega un extenso ensayo narrativo sobre estos asuntos, sumiendo al lector en un clima de expectación y preguntas.
Digo ensayo narrativo por su forma
de contar, de hilvanar una historia al modo propio de la novela, tratándose de
un discurrir reflexivo y filosófico. Algo que ha venido practicando desde sus
primeras obras y que en esta novela alcanza —en mi opinión— su punto más alto,
debido acaso a la proximidad con la muerte del propio autor, quien nos advierte
desde un principio, algo que podemos corroborar su inminencia. Barnes está afectado
de un cáncer y asegura que Despedidas
será su última entrega.
El título bien resume y encierra el
contenido de la novela. Se trata de despedidas a las cuales el lector asiste
como espectador, pero sabiendo que en algún momento también las hará suyas.
Barnes lo sabe, todos lo sabemos, y el complejo mecanismo de la memoria lo
viene soslayando durante toda nuestra vida. De ahí acaso esos lapsus involuntarios,
de ahí tal vez esos olvidos y manejos inconscientes de la memoria que nos
asalta y salta sobre esto y aquello.
La felicidad no me hace feliz, le confiesa Jean, la amiga de juventud a
quien ayudó al reencuentro con Stephen, otro amigo de su época en Oxford cuando
estudiante. La amistad con ambos y la relación de esta pareja que él ha unido
en dos ocasiones, le permite a Barnes llegar a profundidades que contados
novelistas alcanzan a la hora de abordar el complejo mundo de los amantes. Esa
frase de Jean, llevará a Barnes y al lector a una inmersión sin límite.
Demás está agradecer en esta obra
las referencias directas a Proust y a otros escritores franceses que han
hablado y lo siguen haciéndolo en sus obras de la importancia de la memoria
para rescatar la vida —nuestra vida— del vacío.
Miguel de Loyola – Santiago de Chile
– Julio del 2026

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